Análisis de “La Estructura De Las Revoluciones Científicas” De Thomas Kuhn
- Felix Antonin Göring
- 2 sept 2022
- 7 Min. de lectura
Actualizado: 23 ago 2023
Una Visión Epistemológica Moderna

Este texto del autor estadounidense es único en su especie y lo que busca plantear es el concepto de “revoluciones científicas” y cómo estas devienen en nuevos “paradigmas” para la ciencia. Según su teoría, este concepto implica el entender cómo funciona la ciencia desde la perspectiva de que la comunidad científica, independiente del área del conocimiento a la que pertenezcan, genera nuevas ideas que van siendo las dominantes en un momento determinado de la historia.
Es importante partir de la base de que Thomas Kuhn no se formó inicialmente como filósofo, sino que es un científico, específicamente un físico teórico, que se convirtió en filósofo e historiador de la ciencia a causa de un encargo que se le hizo mientras trabajaba en la Universidad de Harvard, encargo que se le dio a raíz de la necesidad de realizar conferencias para poder enseñarle sobre ciencias a alumnos de carreras no científicas propiamente tales, lo cual fue la base para el nacimiento de los conceptos que se plantean a continuación.
Su teoría contradice las ideas preconcebidas hasta la fecha, en especial las del círculo de Viena entre los que destacan Rudolf Carnap y Carl Hempel, así como de la mayoría de los filósofos de la ciencia de la época, además de la propia comunidad científica, en donde se presumía que la ciencia era un cúmulo de conocimientos que iba paulatinamente acercándose hacia la verdad, lo que básicamente constituía el fundamento del pensamiento positivista de aquella época. Incluso para filósofos como Karl Popper, fundador del falsacionismo, el asunto va más allá, ya que este señalaba que el proceso de producción y de validación del conocimiento es independiente a las influencias externas, y que en efecto la ciencia debe seguir una lógica propia, ignorando todo tipo de interferencia social, económica y política. Desde luego que esta visión poco a poco se fue tambaleando, lo cual queda en especial evidencia dentro los escritos de Paul Feyerabend, Imre Lakatos y el mismo Thomas Kuhn, quienes fueron acérrimos detractores de esta línea de pensamiento.
Para estos pensadores resultaba más relevante el comprender los avances de la ciencia bajo el concepto de una comunidad científica, lo que implica que existe un grupo de intelectuales de cierta disciplina que comparten una línea de pensamiento y se rigen por ciertos parámetros e incluso un lenguaje en común, más allá de los individuos particulares que la componen cada uno con su propia concepción de la ciencia, que era la forma en que se concebía y entendía anteriormente. Además, para Kuhn concretamente, el desarrollo del conocimiento recae en la reinvención constante de la ciencia, que va paulatinamente desechando un modelo anterior para ir creando uno nuevo, y esto es en esencia la revolución científica, la transformación radical de un paradigma antiguo para ser reemplazado por uno que es nuevo y que es incompatible con el anterior.
Para entender mejor el carácter no lineal de los avances científicos que propone Thomas Kuhn hay que profundizar en cada una de sus fases.
Todo comienza con una etapa pre-paradigmática, dentro de la cual las diferentes líneas de pensamiento compiten entre sí por el dominio de cierto campo de investigación, cada uno intentando resolver los diferentes problemas que surgen a partir de un conocimiento anterior, no habiendo entre las diferentes entidades en cuestión ninguna relación, por ende ningún acuerdo entre los métodos a utilizarse para llegar a un resultado, razón por la cual no se produce un conocimiento de carácter acumulativo en esta instancia, la cual más bien implica un proceder que se podría tildar incluso como caótico, hasta que finalmente ocurre un descubrimiento, se desarrolla una fórmula o surge una invención que finalmente resuelve una o más problemáticas relevantes que las diferentes entidades no eran capaces de resolver por sí mismas; es así como diferentes científicos comienzan a adoptar este concepto novedoso que ha surgido, adhiriendo a la nueva forma de pensamiento, lo que conlleva abandonar el enfoque anterior, llegando a un consenso que termina por unificar un campo de investigación bajo una misma mirada, siendo este el llamado nuevo paradigma, bajo el cual se consolida una comunidad científica dando paso a la llamada ciencia normal, que es un periodo en el que hay acuerdos y reglas compartidas, un periodo de orden, ya que el paradigma es aceptado por la comunidad científica y se dejan de cuestionar las bases del conocimiento para dar paso a la investigación.
Los paradigmas, según el mismo Kuhn los define, serían entonces “las realizaciones científicas universalmente reconocidas que, durante cierto tiempo, proporcionan modelos de problemas y soluciones a una comunidad científica”. Es importante eso sí el dejar en claro que por un lado sólo existe un paradigma para una disciplina científica en cada momento histórico y por otro lado que un paradigma funciona como base para el trabajo y la investigación, no es por ende una idea completamente terminada, sino que una que se va perfeccionando en el tiempo. Al ser el paradigma un modelo instaurado en un momento determinado, es la aceptación del mismo lo que genera un lenguaje común dentro de un marco de ideas entre un grupo de científicos y los pone a trabajar bajo esas reglas, mientras se puedan responder/resolver los enigmas, o sea las problemáticas que el propio paradigma genera.
Dado que la ciencia se va puliendo cada vez más dentro de un paradigma van apareciendo nuevos enigmas y cuando estos no pueden ser resueltos es cuando surge una anomalía, la cual algunas veces se puede resolver dado el refinamiento del mismo estudio, de lo contrario esa anomalía se omite esperando ser resuelta a futuro, en otras palabras, puede que los investigadores no posean los conocimientos necesarios o la capacidad técnica para hacerlo en ese momento (unas cuantas anomalías no pueden echar por la borda todo un paradigma establecido), o de lo contrario puede ocurrir que simplemente no se puedan resolver, generando una desconfianza en el paradigma, lo que deviene en una crisis que termina por dejar obsoleta toda esa línea de valores y pensamientos.
Cuando se cuestiona lo suficiente un paradigma en crisis es cuando surgen nuevos investigadores (normalmente jóvenes) que suelen tener menor afinidad con esa línea de pensamiento previa y que comienzan a sugerir nuevos marcos conceptuales, que terminan por modificar o crear nuevas escuelas, lo que, si bien se asemeja a la etapa pre-paradigmática, tiene como diferencia que en ese momento sigue existiendo un paradigma dominante del cual se están tratando de desmarcar, aunque sin necesariamente desecharlo del todo automáticamente.
Una revolución científica surge únicamente en el momento en que las nuevas ideas logran convencer una comunidad, ya sea porque la nueva propuesta es suficientemente atractiva para ganar adherentes, porque quienes la plantean tienen suficiente influencia política, económica y /o de prestigio para posicionarse en el lugar adecuado o porque los defensores de la antigua idea terminan muriendo dejando espacio para que los nuevos científicos adhieran a la idea fresca, entonces cuando una cantidad considerable de científicos se pasan a esta idea es recién el momento en el que ocurre una revolución científica.
Es importante comprender que no se debe valorizar un paradigma considerando la cantidad de problemas que resuelve, ya que los paradigmas suelen profundizar en los problemas más que generar descubrimientos propiamente tales, además de que los paradigmas no son comparables entre sí, y es acá cuando Kuhn señala el concepto de inconmensurabilidad, en otras palabras, que no existe un parámetro para poder medir que un paradigma es mejor que otro de manera absoluta; esto es lo que causa que dos personas pertenecientes a diferentes escuelas presenten grandes diferencias, ya que de partida se estarán comunicando en diferentes lenguajes. Es por lo tanto necesario comprender un paradigma determinado desde los conceptos del propio paradigma y no analizándolo bajo los parámetros de otro.
Para Khun es muy relevante destacar que cuando cambian los paradigmas, el mundo mismo cambia, ya que luego de que ocurre una revolución científica la mirada hacia la disciplina misma se vuelve distinta y se debe reeducar a quienes la estudian para comprender estos nuevos parámetros y su lenguaje. No es por ende propicio el seguir enseñando el estudio de la ciencia de una manera lineal y acumulativa como se hacía anteriormente, sino que comprender con claridad el estado cíclico de la misma y la necesidad de juzgar cada paradigma bajo su propia mirada, pudiendo de esta forma realizarse un estudio más significativo de la historia de la ciencia, sin pretender “barrer debajo de la alfombra” y omitir los procesos y etapas por los que la misma tiene que cruzar durante su desarrollo.
Conclusión:
Kuhn nos entrega en el texto una visión que se contrapone a la corriente filosófica del falsacionismo, dejándonos en claro que el desarrollo científico no es lineal ni acumulativo, sino que es cíclico. Este ciclo se puede representar en el siguiente esquema:
Establecimiento de un paradigma -> Ciencia normal -> Crisis -> Revolución científica -> Establecimiento de un nuevo paradigma
Así mismo es fundamental el destacar su aporte, brindándonos el concepto de revolución científica, el que grafica la importancia de comprender que la ciencia en su desarrollo adhiere a escuelas que manejan sus propios conceptos, métodos y lenguajes, los cuales conforman un paradigma cuyas reglas pertenecen a su propio fundamento el cual no es aplicable a otro paradigma, por lo tanto, la ciencia normal basa su conocimiento en el paradigma específico al que se adscribe.
El estudio de Kuhn por ende es fundamental en la introducción a la ciencia, ya que nos permite tener una mirada más amplia respecto a lo que ha sido la historia científica en sí y las diferentes versiones que esta ha tenido a través de los tiempos, así como el aporte de todos los individuos que la han cultivado a través del tiempo, incluso antes de que naciera lo que hoy conocemos como ciencia normal.
Bibliografía:
* Thomas S. Kuhn “¿Qué son las revoluciones científicas? Y otros ensayos” (1989)
* Thomas S. Kuhn “La estructura de las revoluciones científicas” (1962)
Pérez Ransanz, A.R. "Kuhn y el cambio científico" México D.F., Fondo de cultura económica (1999)
* Ulises Moulines “El desarrollo moderno de la filosofía de la ciencia (1890-2000)” (2011)



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